La naturaleza me enseña cada día, sus lecciones me hacen crecer y alinearme con ella. Esta vez quiero compartir esta bella lección de los almendros floreciendo a finales de diciembre, es una especie que florece en invierno. Al verlos tan hermosos me pregunto y por qué no? Florecer en invierno, yo también me lo puedo permitir, crecer, florecer y expandirme, ponerme bonita y endulzar el frío.

Y tú, te animas a florecer?